Dylan Thomas, autor de la gloriosa cita que encabeza esta entrada y poeta nada blandurrio
Ayer estuve hasta tarde leyendo a Bertrand Russell y su rollo de los conjuntos que no se contienen a si mismos, así que no he dormido nada y me he levantado con el pie izquierdo. A raíz de esta sucesión de hechos, me ha dado por meterme en camisa de once varas y escribir una entrada sobre bloggers que tengan como característica ser de nuestra localidad, (sin incluir este nuestro, claro está, por aquello del guiño a Russell).
Para abrir boca me he ido a cierta página web albaceteña cuyo nombre no quiero acordarme y que tiene enlaces de gente que se dedica a eso de juntar letras de forma más o menos amateur-más o menos profesional y me he puesto a echarles un vistazo.
Concretamente hay un par de páginas que me han llamado la atención. Una de ellas es la de Eloy Cebrián, una web actualizada permanentemente con textos currados, muy entretenidos. Se le nota mano en esto de la escritura, lo cual es una obviedad porque el tipo es escritor. Otra de ellas es la del ubicuo Alberto Aroca, a quien conozco muy vagamente y con quien tengo en común una evidente atracción por la literatura decimonónica, Moriarty y las tríadas de Fumanchú, (bueno, eso y que una vez salió con una prima mía, pero es que Albacete es muy pequeño y estas cosas pasan). El chaval también se lo curra lo suyo, aunque me da que nuestra ciudad no es terreno abonado para cultivar tanto underground.
Además de éstos hay algún otro interesante, diría que muy bueno incluso textual y estéticamente, sobre el que no entro en detalles. Sin embargo, como todos somos animalicos de Dios y después de todo no hay nada nuevo bajo el sol manchego, he podido comprobar que, al igual que en otros lares de semejante pelaje, también prolifera el modelo vate (sin “r” al final) lloroncete, introspectivo, melancólico y existencialista.
Yo, que en poesía contemporánea me van más otras cosas: Panero, Fonollosa, Bukowsky o Dylan Thomas, por ejemplo, quien al parecer en su lecho de muerte dijo la lapidaria frase que encabeza este texto (y es que no se puede negar que hay gente que sabe como morirse), reconozco que en lo que se refiere a la poesía más de lo profundo (que no de profundis) suelo administrarme las dosis con cuentagotas y sólo me doy a autores muy concretos. Supongo que por ello considero que para ciertos viajes no hacen falta e-alforjas. Eso de la poesía new age – “que bonito es el amanecer junto a la persona amada y bla bla” (diabéticos abstenerse) – en general me suele parecer algo casposete y o se hace muy bien o resulta empalagoso, como esos PPTs que me llegan de vez en cuando y que inevitablemente acaban en la papelera de reciclaje.
Y es que con esto de hacer poesía blandurria pasa, como dice un amigo mío, lo que con el inglés – “todo el mundo se cree que se maneja con él con cierta destreza pero en realidad, bilingües, bilingües sólo somos tres”.
Eso es lo que dice él, claro.
Walden_tres@hotmail.com





