Archivo de Julio 2008

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El hombre del trazo de oro.

Julio 25, 2008

Visionando algún material que tengo guardado (y lincado) me he acordado de uno de mis más admirados artistas gráficos.

 

Hoy querría hablaros del genial (para mi) Saul Bass.

 

 

Para todo aquel que no haya oído hablar de el, os cuento que fue un reconocido diseñador grafico estadounidense, muy apreciado por sus trabajos en la industria cinematográfica y el diseño de importantes firmas comerciales americanas.

 

Nacido en el Bronx, el 8 de mayo de 1.920, ya despuntaba su talento creativo desde muy pequeño, época en la que pasaba horas dibujando.

Saul empezó su forja en el estudio de Artes “League” situado en Nueva York, pasando después al Colegio de Brooklyn, donde le impartía clases el maestro Gyorgy Kepes, diseñador grafico alumno del berlines  Laszlo Molí-Nagy, antes de emigrar a Estados Unidos.

Kepes fue el responsable de introducir a Bass al estilo Bauhaus de Moholy y al Constructivismo ruso.

 

Bass trabajo para varios estudios de diseño en Nueva York como “artista comercial”, que era como se les llamaba frecuentemente en esa época, a modo de freelance.

Como en esta ciudad tenia problemas para desarrollar su faceta artística, en 1.946  decidió trasladarse a Los Angeles, y en 1.950 pudo abrir su propio estudio el cual se dedicaría principalmente a la publicidad.

 

Su trabajo le permitió contactar con Preminger, y este le encargo el póster para su película “Carmen Jones”. Impresionado por el trabajo que realizo Saul, Preminger le pidió que también diseñara los títulos de crédito de la película.

Este trabajo le introdujo en el mundo cinematográfico, siguiéndole también el diseño de otros títulos de crédito de las películas  “The Big Knife” de Robert Aldrich y “The Seven Year Itch” (La tentacion vive arriba), del genial Billy Wilder.

 

Pero fue en el siguiente proyecto de Preminger el que lo revelaría como el maestro del diseño en estos trabajos, “The Man with the Golden Arm” (El hombre del brazo de oro).

 

Esto le abriría todavía mas las puertas del cine, y directores de la talla de Martin Scorsese lo reconocerían abiertamente trabajando para este en varios proyectos.

 

 

Anatomy of a Murder

 

También trabajo con Alfred Hitchcock, siendo (supuestamente) responsable del “story board” de la famosa escena de la ducha de “Psycho” (Psicosis), aunque el rechoncho e irrepetible director nunca lo reconoció.

 

Ya dentro de la industria, no conformándose solo con diseñar títulos de crédito, quiso mas y dirigió varios cortometrajes como “The Searching Eye” (1.964), y Why Man Creates (1.968), ganando por este ultimo un Oscar. Tambien llego a dirigir en 1.974 el largometraje “Phase IV”.

 

Después de esto, regreso otra vez al diseño grafico comercial. Entre sus trabajos mas destacados se incluyen los logotipos de “AT&T”, “United Airlines”, “Minolta”, “Bell”, “Warner Communications”, y el diseño del cartel para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 1.984.

 

 

Hasta el final de su vida siguió colaborando con su ídolo Martin Scorsese en “Goodfellas”, “Cape Fear” (El Cabo del Miedo), “The Age of Innocence” (La Edad de la Inocencia) y Casino en los años 90.

 

 

Catch me if you can

 

Desgraciadamente, el genio de Saul Bass nos abandono el 25 de abril de 1.996.

 

Como curiosidad, he encontrado esto en la red.

 

 

PD.: Os ruego perdoneis la falta de acentos en algunas palabras pero es que el ordenata no rula bien.

 

Menrold.

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Pecados Capitales (I)

Julio 19, 2008

Hace muchos años, como a mucha otra gente inquieta de mi generación, se me pasó por la cabeza hacer un fanzine.

Si ya hoy en día no es fácil llevar a cabo tal empresa, en aquella época crear un fanzine en Albacete tenía el mismo grado de dificultad que arrastrar una yunta de bueyes por un manglar: no contábamos ni con photoshop, ni con ordenadores con gráficos potentes como los de ahora, ni con otros medios que hoy en día te lo ponen razonablemente a huevo. Además ese mundo era entonces – eso no ha cambiado – tremendamente endogámico. A causa de todo ello, la idea se iba retrasando y difuminando en el tiempo.

Sin embargo, por esos azares del destino uno de aquellos días coincidí en un bareto con un amigo que no sólo barruntaba hacía tiempo la misma idea, sino que ya había empezado a ponerse con ello de forma más o menos “seria”, (maticemos lo de “seria”), con otros colegas.

Empezamos a hablar del asunto y al final de una turbia y etílica noche llegamos a dos conclusiones: que trabajaríamos juntos en un fanzine y que el Bacardí desaparecería de nuestra dieta para siempre. Cabe decir que esto último lo hemos transgredido muchas veces.

De aquellos polvos – es un decir, porque mojábamos menos que el Fari en la mansión Heffner – surgió un fanzine que batió todos los records de ventas de Albacete, (lo que no era mucho batir, dicho sea de paso). Aquellas ventas iniciales se propagaron a otras ciudades, lo que con el tiempo hizo que mi amigo llegara a ser director de algunas publicaciones oficiales del mercado español. Por aquel entonces yo ya andaba en otros menesteres, y le perdí la pista.

Hace poco decidí saber qué era de su vida, así que decidí poner su nombre en Google.

Al parecer, mi amigo también se había descolgado años atrás de estas cosas. Un día se despidió de la editorial y desapareció sin dejar rastro para buscarse la vida de una forma más formal y relacionada con su carrera – acto común que denominamos aburguesamiento –. Me sorprendió sin embargo que a pesar del paso del tiempo, todavía hubiera cientos de entradas en blogs que hablaban de él. La mayor parte de ellas – muchas de Albaceteños – le ponían a parir, a bajar de un burro, de hijoputa parriba. Parecía como que mi amigo había ido sembrando vientos durante todo aquel tiempo.

Es verdad que L. (se llama “L.”) cultivaba cierta pose. De radical, de engreído, algo chuleta. Sin embargo, a poco que se dejaba conocer era fácil darse cuenta de que no era más que eso: una pose. Detrás del andamiaje había un tipo simpático, ocurrente, inteligente y como se dice ahora, amigo de sus amigos. También tenía un problema gravísimo: había tenido éxito en aquello que había emprendido.

La envidia es un pecado, ya se sabe, genuinamente nacional. Generalmente me considero un tipo con suerte y con una vida plenamente satisfactoria pero a veces como español que soy sucumbo a ella, me sale la vena patriota, me dan sudores fríos, me pongo verde, rompo mis camisas y siento ENVIDIA de alguien.

Como virus mutante que es, en las ocasiones en que la he sufrido se me ha manifestado de muy diversas formas e intensidades: he sentido envidia del marido de Mónica Belucci, (Marjane, cariño, si estás leyendo esto: es broma), pero también de Nacho Vidal, de Julio César y hasta de Mortadelo y su colección de disfraces, exitosa en cualquier fiesta.

Sin embargo, recuerdo con pudor que de entre todos mis ataques de envidia el más fuerte fue el que me vino con Fernando Martín – el constructor, no el jugador de baloncesto –. Un tipo que había estado en el lugar correcto en el momento oportuno y que en pocos años se había forrado de forma brutal, contundente.

De entre todos los ataques que había sufrido hasta ese momento, aquel fue el mas feroz de todos. El avance de la enfermedad fue irresistible, y cada día que pasaba notaba como el mal se iba extendiendo por mi cuerpo. Los accesos se hacían cada vez más fuertes y me temí lo peor, hasta que un día perdí el control de mí mismo y sin poder resistirlo cogí un madelman de los de la primera generación – aquellos que tenían el pelo como los maniquíes de los años 50 – y frenéticamente le hice vudú con el alfiletero de mi madre hasta que el bicho quedó recosido como un erizo.

Cuando volví en mí me di cuenta de lo ocurrido y con un grito de espanto arrojé lejos de mí el madelman, pero lamentablemente no había vuelta atrás: el mal ya estaba hecho y el crimen cometido.

Hoy leo con menoscabo la prensa y veo las noticias sobre la quiebra de FADESA. Compruebo el alcance de mis actos y lamento profundamente aquel momento en que me dejé llevar por un insensato frenesí.

Fernando, colega, si me estás leyendo ahora, perdóname: no sabía lo que hacía.

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ESTIMADO AMIGO WALDEN TRES:

Julio 17, 2008

Hace algún tiempo que vengo leyendo vuestro blog y, aunque bien se nota que no tenéis ni puta idea de escribir, las cosas que comentáis me interesan sobremanera porque hablan de nuestra gente de Albacete y denotan una profunda sensibilidad hacia la feligresía que os lee, y por tanto me llegan muy adentro al corazón.

Es por ello mi deseo transmitirte una duda que me corroe desde hace algún tiempo. Soy de un pueblo un tanto remoto de nuestra provincia en el que no es fácil encontrar mujerío interesante y que no esté colocao, lo que unido a mis escasas dotes para el arrime hacen que ligue menos que el radón.

Sin embargo, tengo un colega que hace poco me ha contado algo que me ha abierto las puertas del cielo y que da hálito a mis esperanzas de resolver mis inquietudes: dentro de un par de meses es la Feria de Albacete.

Según mi amigo, en esos días de septiembre la de común apacible ciudad se transforma en un puterío, una especie de foco de desmadre salvajemente festero y desenfrenado, en el que abundan tías y tíos con ganas de zorreo. Un río en el cual hasta yo podría pescar y dar solaz a mis lúbricas necesidades.

Sin embargo, ciertas cosas me retienen para tomar la decisión de ir para allá. En primer lugar soy de natural perezoso por lo que moverme más allá de dos bancales se me antoja cansao. Además, económicamente ando algo justo dado que entre las cañicas con los colegas y tunear mi buga me queda bien poco para otros vicios, y mucho menos para emprender un viaje de semejante envergadura.

Siendo así, recurro a ti para que me digas si en verdad merece la pena el esfuerzo y la inversión, y si crees que existen oportunidades para encontrar bacalao fresco y llegado el caso echarme algún colín a la boca.

Tuyo afectísimo,

Anhelante Escorpio.

Estimado amigo Escorpio:

Antes de nada, permíteme solidarizarme con tu causa, pues aunque te pueda parecer lo contrario a mí no siempre me han venido bien dadas y he tenido mis temporadas de sequía que afortunadamente ya quedaron en el pasado.

Aunque no es este lugar para resolver cuestiones de índole amorosa, por la especial relevancia del asunto me permito responderte. Efectivamente, te han contado bien y llegado septiembre la ciudad se convierte en un cachondeo permanente durante el cual te sería posible darle paz a tus mórbidas ansiedades y de paso castigarte el hígado a cubatazos, porque de todos es sabido que si bien hace años nuestra Feria se caracterizaba por sus espectáculos, exposiciones, corridas (taurinas), conciertos y demás eventos de carácter cultural, a día de hoy son los tascómetros y el cachondeo los que han acaparado la mayor parte del interés de la misma. Sabia evolución si se me permite decirlo, porque donde estén los minis a cuatro euros que se quiten bailes regionales y otras zarandajas que sólo importan a cuatro gafapastas y que además no dejan un duro al Ayuntamiento, cada vez más en línea con los gustos de nuestra madura sociedad.

Siendo asín, recibe nuestro beneplácito no repares en gastos y déjate caer por aquí, que a bien seguro que darás curso a ese asunto que te tiene preocupado, pues es de dominio publico que es bueno desescombrar con cierta frecuencia y que demasiada retención acaba nublando las entendederas.

Mas un consejo te doy: si finalmente decides venir no te me vengas en chancletas, pues es sabido que si pasas por la zona del taberneo es casi seguro que las peladuras de las gambas que plagan el suelo se te meterán por entre los dedos de los pies, que te acabarán oliendo a pescadilla lo que podría resultar muy negativo llegado el esperado encuentro amoroso.

Tuyo afecto,

Walden_Tres@hotmail.com

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La Historia contada desde otro ángulo.

Julio 15, 2008

Dada la afición del grupo al mundo histórico, y en particular al género belicoso, no he podido resistirme a colgar este vídeo del nuevo juego de “Creative Assembly”, “Empire: Total War”.

Se de algunos que reniegan de todo lo que tenga que ver con el aspecto lúdico-digital, pero hay que reconocer (es más, hay que darse cuenta), que en los tiempos que corren, darle la espalda a esto, es renegar de un arma para enseñar la historia, no sólo a jovenes, si no tambien a “jovenas”, adultos, y matures.

Algunos dirán que puede ser, pero que tambien es un “arma” de doble filo. Estamos de acuerdo. Pero tanto o más que pueda serlo la televisión, el cine, una obra de teatro o un libro. Es decir, tenemos un medio más para enseñar. Lo que tenemos que hacer, como todo en esta vida, es dosificarlo y ver el aspecto positivo, sin menospreciarlo. A bote pronto, me viene a la memoria la típica frase de que si es un cómic es un TBO, o si es de animación es para niños.

Además, hay que reconocer, que el medio audivisual para la enseñanza, y en concreto los mal llamados “videojuegos”, ya no son cosan nuevas, igual que no lo es la música “Rock”. Llevan ya con nosotros varios decenios. Tenemos que darle la oportunidad que merecen, y al igual que en la industria del cine, no todo es malo (aunque la mayoría si lo es), en este caso ocurre lo mismo.

 A disfrutar el “vidrio”, que a mi personalmente me ha puesto los dientes largos

 

Por cierto. En breve, voy a colocar otro vídeo, hablando ya esta vez del aspecto gráfico-artístico, que tiene que ver más con lo mio.

Menrold.

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¡¡¡Ni consola ni consolo!!! Chaval…

Julio 15, 2008

Un reciente spot televisivo me ha hecho reflexionar sobre un tipo de publicidad dirigida a un banding de público en concreto. Sin ir más lejos, dirigido a los escribientes (o futuros escribientes) de este blog.

Se trata del último anuncio de Coca-cola.

A mi personalmente me gusta. Pero no voy a hablar del spot.

Tratan de captar nuestra atención, básicamente incidiendo entre una mezcla de sonidos ochenteros y a la apelación de aquellos sentimientos de la época, en la cual todos jurabamos que seríamos enternos Peter Pan.

El tiempo ha demostrado, que la mayoría de nosotros al final nos hemos “acomodado” conforme nos han venido las cosas. Era (y es) uno de los síntomas de nuestra generación. Me refiero, a que éramos muy transgresores e incorformistas, pero al final ha resultado que nos conformabamos con lo que teníamos, y hemos sido excesivamente moldeables a los avatares que la sociedad y los “bienpensantes” nos han impuesto.

No voy a negar que esta actitud me ha defraudado mucho. Yo tambien he de incluirme en este “fallo” generacional, aunque uno (siempre que pueda) haga lo que está en su mano por que no sea así, y juego con “deslices” digamos, algo impropios de mi edad.

Algunos de los adalid de nuestra época, y me refiero a los conocidos personalmente, sin entrar en famosos y famosetes, al volver a verlos después de muchos años, me han hecho mirar hacia atrás, y darme cuenta de como han cambiado, radicalmente, hacia una “domesticación” en su estilo de vida, llamémosle “agro-marujo”, en todos los sentidos.

Otros, sin en cambio (como diría Inesita), no han cambiado aparentemente tanto, pero puestos en el microscopio, uno se da cuenta que que esto no es cierto.

Nuestra generación ha sabido impregnarse de lo rancio y lo peor de la predecesora, y te das cuenta que cada vez hay más “viejos” de 38 años, intolerantes, y de una visión totalmente unilateral. Esto en mi pueblo lo llaman “orejeras”.

Apliquemonos el cuento aquel tan maravilloso de “La bola de cristal”, aquel de “Este lee. Este no lee”. Al final, la mayoría no lee, pero otra minoría, aunque lee, no ve.

Menrold.

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Entrada (y salida) zodiacal

Julio 15, 2008

MI amiga Isa es probablemente de las personas más (pre)ocupadas que conozco. Me permito poner aquí su nombre esperando que no le importe que lo haga. Honestamente, creo que nadie que pueda leer esto – salvo ella misma – la reconocerá en estas líneas.

Isa, además de ser periodista y vivir de ello – casi siempre, o al menos las más de las veces –, tiene una hija y una pareja que le consumen una buena parte de su tiempo de ocio, mil ocupaciones diversas que le consumen la otra, y por si fuera poco estudia una carrera – otra más – y encuentra huecos para de vez en cuando escribir un libro y publicarlo. Es de esas personas que tienen un pacto con Cronos para que su día tenga 93 horas y que hace que me avergüence al pensar que yo soy una persona ocupada.

Pero además de ocupada, Isa es preocupada. Se preocupa por la gente a la que quiere. Se mantiene permanentemente en contacto con ellos – aunque sea por mail, como suele ser mi caso – disfruta de sus alegrías y se entristece sinceramente con sus penas. Entre todas las actividades citadas arriba siempre hay un hueco para una más: los amigos.

Hace poco, Isa le acaba de ganar por K.O. a una enfermedad. Esa que tiene nombre de signo del zodiaco.

Esto, que en todos los casos es un motivo de alegría, en este caso lo es por partida múltiple. Hace unos días comentaba con una persona que participa – cuando puede – en este blog, que una vida de la que no tienes nada que contar no es una vida que merezca ser vivida.

Desde luego, no es tu caso.

¡Felicidades, Isa!

walden_tres@hotmail.com

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EN CIEN AÑOS, TODOS CALVADOS

Julio 14, 2008

Estos días hemos recibido en casa visita de familia y amigos de Francia, circunstancia que hemos aprovechado para salir a cenar y dar un garbeo, (como si nos hicieran falta muchas excusas para eso).

Es menester decir que si Bertrand, uno de nuestros invitados, me escuchara llamándole “francés” a secas probablemente se cabrería. Bertrand es bretón – como bombín es a bombón o cojín es a no sé qué –, hace gala de su origen y presume con orgullo de las cosas de su tierra como yo presumo (ocasionalmente, que tampoco hay que ser cansino) de las navajas de Albacete o del gazpacho manchego.

Estos actos de exaltación patriótica suelen dar lugar a crispadas conversaciones en defensa de los respectivos productos regionales. Ayer sin ir más lejos la cosa derivó hacia los espirituosos – asunto cuyo trato y consumo hermana mucho – y salió a relucir el Calvados.

Poco conocido en España salvo por su aparición en ese súmmum de la literatura gala de nombre Asterix y los Normandos, el Calvados es una bebida alcohólica hecha a base de sidra de manzana que se suele tomar como digestivo al estilo del orujo. Bertrand defendía que el Calvados es un invento centenario netamente bretón propio de una zona en la que son frecuentes los manzanales. Yo, discrepante, le conté una de las historias en las que se habla de cual es el origen del Calvados.

Y es que dicen que cuando la Armada Invencible naufragó en las costas francesas, parte de los restos del cargamento apareció unos días después en la playa. Entre dichos restos había barriles que contenían manzanas: una fruta que suele tardar bastante tiempo en estropearse y que por tanto era habitual en los barcos como alimento fresco útil para prevenir el escorbuto en las tripulaciones.

Se ve que cuando los costeros abrieron los barriles para ver su contenido vieron que dentro de ellos quedaban los restos fermentados de las manzanas – con una notable graduación alcohólica –. El contenido de los barriles es precisamente el origen del Calvados.

Añadí que aunque de esta historia se desprende que la invención del Calvados es mérito compartido tanto por franceses – o bretones – como por españoles, aún andamos a la espera de que algún bodeguero gabacho nos pague la parte alícuota de los beneficios por su producción (ese tres per cent, que diría un catalán), o si acaso alguna cuota mínima por royalties, o algo.

Con el corazón encogido por los remordimientos tras este esclarecimiento de los hechos, Bertrand nos ha regalado una botella de Calvados que nos hemos apresurado a compartir en una cena ad hoc.

Con este bello aunque tardío gesto nos consideramos pagados tras tantos siglos de agravio, cerrando así este penoso capítulo de la historia común de ambos países.

Hela aquí.

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Cabalga el Rey Kull (por la llanura albaceteña)

Julio 9, 2008

Hace mucho tiempo, mas o menos entre los años del hundimiento de Atlantis y de las resplandecientes ciudades bajo los océanos, y los de la aparición de los hijos de Aryas, habia en Albacete dos tiendas en las que uno podia cambiar tebeos. Una de ellas era la de Vicente, que se encontraba en Dionisio Guardiola justo al lado del Oeste. La otra era la de Angel, “El joven”. Quien no conoce estos dos sancta sanctorums del trapicheo tebeistico, o no es de mi generacion, o no le gustaban los tebeos o no vivio su infancia en Albacete o una combinación de alguno de los anteriores supuestos.

Pasar los tebeos usados para elegir el que te llevabas al coste de un duro los buenos y dos pesetas los que ya andaban viejos, mientras el polvo de papel que flotaba en el interior de esas librerias se te metia en el pecho como a un minero con silicosis es una de esas experiencias misticas de la infancia que no se olvida.

El ejemplar que sale en la foto, que desde hace decadas ha pululado por las diferentes casas en las que he vivido, reaparecio el otro dia en una de mis sesiones periodicas – de periodicidad superior a cinco años – de limpieza del trastero. Su protagonista, Kull, era de entre los personajes howardianos mi favorito. Siempre por delante de Conan y de otro menos popular, Solomon Kane, que tambien respondia plenamente a los canones de un heroe de Howard: alto, misterioso y malencarao, como a punto de rajarte solo por pedirle la hora.

El tebeo pertenece a una colección de toda la vida, llamada Vértice; una colección fetiche para cierta generacion de coleccionistas de tebeos. Muchos de los que pertenecemos a ella y que todavía nos aferramos, cada vez con menos cabos, a nuestra infancia, buscamos los comics Vértice (ahora ya se llaman comics) con cierto frenesi, lo que unido a su escasez ha hecho que hoy en dia se coticen a precio de oro pese a que la calidad de papel es – nunca mejor dicho – infumable, los tintados deplorables y los formatos indigeribles (e incompatibles con sus originales USA).

Después de echarle un vistazo, lo he guardado de nuevo sin volverlo a leer por aquello de preservar la magia de aquellas lecturas. Supongo que volvera a aparecer en alguna otra limpieza del trastero, dentro de otros cinco años.

El que aparece a su lado es una edicion moderna de las aventuras de Solomon Kane, publicado muy decentemente por Valdemar en su colección Gotica hace relativamente poco.

El ayer y el hoy de los personajes howardianos: otra epoca y otros precios.

Mi ejemplar de Kull acompañado de otro howardiano, Solomon Kane, este de la editorial Valdemar Gotica. Bastante mas reciente (y mucho mas caroso).

walden_tres@hotmail.com